La nave finalizó su vigesimosegundo salto estelar apareciendo en el sistema solar conocido como SAA-666 (Sol Amarillo Activo), y por órdenes del capitán se dirigió al tercer planeta de dicho sistema que, según los científicos, poseía características similares a su planeta de origen. Al aproximarse, los integrantes del puente de mando pudieron ver a través de las amplias ventanas de la nave, el planeta en cuestión. Verde y azul eran los colores predominantes. Algunas nubes ponían un manto blanco sobre él. Hermoso.
-Entremos en la atmósfera, ordenó el capitán.
La enorme nave maniobró de tal manera y con tal ángulo que no fue para nada traumática dicha entrada. Rápidamente las poderosas computadoras comenzaron con los primeros exámenes.
-92% de compatibilidad del aire, capitán.
-Expliquese mejor, doctor.
-Podemos respirar perfectamente pero luego de unas horas nos sentiremos cansados, como que nos falta el aire.
-Entendido. Señor Khan, envíe los robots para el estudio de la flora y fauna. Mientras tanto busquemos un lugar propicio para mandar una expedición y sigamos orbitando el planeta.
La misión era estudiar 25 planetas en teoría similares al suyo natal y dejar clones para que se desarrollen en esos mundos. Para eso habían clonado 1000 de sus mejores hombres y mujeres y con la ayuda de dos robots especializados irían modificando geneticamente los “huevos” de dichos clones y los harían nacer de a unos pocos para luego de estudiar como evolucionen seguir modificando los genes hasta lograr la total adaptación. Los dos robots especializados eran el Elaborador de vida artificial que estudiaba la adaptación física al medio ambiente y el Adaptador de alimentos naturales que estudiaba la reacción del individuo a los distintos frutos y animales que disponía para su alimentación. Ambos interactuaban para la modificación genética de los nuevos seres.
El capitán leía el informe que los científicos le habían dejado y que decía que este planeta rotaba alrededor del sol en 365,25 rotaciones sobre su eje y si a eso se lo llamaba año, un ser se desarrollaría en 0,75 de año y que luego requeriría de 7 a 15 años de cuidado de los robots para que los primeros seres se valieran por si mismos y luego estos primeros seres se encargarían de los siguientes y así generación tras generación. De esta manera los robots iban a ser necesarios por aproximadamente 150 años del planeta para luego discontinuarse y dejar que la población se multiplicara sin más ayuda.
Al cabo de unos días de estudio la conclusión era que la diversidad de flora y fauna era más que suficiente para alimentar la población que dejarían y la que se generaría en el futuro, y que no había indicios de vida inteligente así que las condiciones eran las indicadas para establecer una colonia.
-Bajen el módulo 22, ordenó el capitán.
De la inmensa nave se desprendió una parte y esta se dirigió a la superficie del planeta donde se posó. Con un ruido apenas perceptible se fueron abriendo los laterales para dejar al descubierto un laboratorio grandísimo de amplias ventanas vidriadas que permitían del exterior una perfecta visión del interior y viceversa. En las paredes metálicas podía leerse LAB-22.
-Activen el laboratorio, ordenó el capitán y regulen el generador de energía solar a las características de este sol.
Desde las computadores de la nave se cumplieron al pié de la letra las ordenes y en pocos minutos unas luces verdes en la pantalla indicaron que tanto el laboratorio como el generador estaban listos.
-Transmitan el programa a los robots y pásenle los datos recogidos del planeta para que comiencen con el trabajo con los cuatro primero huevos.
-Entendido capitán.
Hecho esto, la tarea de la nave había concluído. Debían seguir ahora al planeta 23.
-Señor Tahum, salgamos de la atmósfera y prepare la nave para el salto estelar al planeta marcado con el número 23 pero antes quiero en las pantallas una visión del laboratorio.
En la amplia pantalla se veía el laboratorio. Solo el robot Elaborador estaba trabajando. El otro, el Adaptador recién tendría trabajo cuando estos huevos a los que se los estaba modificando hubieran nacido y crecido. No obstante el capitán tenía una visión de ambos robots.
-Todo listo, capitán.
-Partamos entonces.
Y mientras la nave se posicionaba para salir de la atmósfera, en la pantalla se seguían viendo las siluetas de los robots que si bien eran físicamente similares, unas cajas cuadradas con varias “manos” en cada lateral con funciones particulares cada una para poder cumplir con toda las tareas que tenían programadas, una cinta continua sobre las ruedas para el desplazamiento, cientos de luces titilantes por todos lados, varias pantallas también sobre los laterales y las siglas identificadoras sobre el “lomo” de cada uno de ellos, para el Elaborador de vida artificial y el Adaptador de alimentos naturales respectivamente se podía leer claramente: EVA-22 y ADAN-22.